Un buen abogado se reconoce mucho antes de que termine el juicio: te explica en lenguaje claro, te responde en un tiempo razonable, te informa sin que tengas que perseguirlo, combina conocimiento técnico con trato humano y nunca te garantiza cómo va a terminar tu caso. No es una opinión nuestra: es lo que repiten, una y otra vez, las 109 reseñas que nuestros clientes dejaron en Google desde 2020.
¿Qué dicen 109 reseñas (y por qué casi no hablan de leyes)?
Hicimos un ejercicio sencillo. Tomamos las reseñas de nuestra ficha de Google (109 en total, con un promedio de 5 estrellas) y nos quedamos con las 77 que tienen un comentario escrito. Después anotamos qué valoraba cada persona.
El resultado nos sorprendió. Lo que más se repite es el profesionalismo (33 reseñas), la atención o el trato (29) y la rapidez (20, una de cada cuatro). Le siguen el seguimiento del caso y la predisposición (12) y la calidez o contención (12). Referencias concretas a leyes o artículos casi no hay.
Los temas de fondo son muy variados: accidentes de tránsito frente a aseguradoras, cobro del seguro y de la ART, sucesiones que venían trabadas, escrituraciones, divorcios y deudas. Pero lo que la gente recuerda no cambia con el tema.
La explicación es lógica. Quien consulta no puede evaluar si un escrito judicial está bien fundado: para eso contrata a un profesional. Lo que sí puede evaluar es si entendió lo que le dijeron y si alguien le contestó cuando escribió. Esas son las señales que tiene a mano, y por eso son las que pesan.
Un aviso honesto: las reseñas no son una encuesta. Las escribe quien quedó conforme. Aun así, son útiles para saber qué mirar.
¿Cuáles son las 5 señales de un buen abogado?
1. Te explica en castellano
Si salís de la consulta sin entender qué te pasa, qué opciones tenés y qué viene después, algo falló. Una de las reseñas lo resume así: "Atención amable y con términos que entiende el ciudadano de a pie" (Adrián N.). Si no entendiste, pedí que te lo repitan. Un buen profesional no se molesta: explicar es parte de su trabajo.
2. Te responde en un tiempo razonable
Una de cada cuatro reseñas escritas menciona la rapidez. Razonable no quiere decir inmediato: quiere decir que sabés por qué canal escribir y cuándo vas a tener respuesta. Conviene acordarlo desde el principio.
3. Te informa sin que tengas que perseguirlo
Los juicios tienen tiempos muertos que no dependen del abogado: notificaciones, pericias, el despacho del juzgado. Lo que marca la diferencia es que te avisen igual, aunque sea para decirte "no hubo movimiento, estamos esperando tal cosa". Nadie debería tener que preguntar tres veces cómo va su causa.
4. Es profesional y humano a la vez
Los problemas legales casi siempre llegan con angustia: un despido, un accidente, un divorcio, la sucesión de un familiar. Una clienta lo dijo mejor que nosotros: "Muy profesional y empático a la vez, dos cualidades que no siempre se encuentran juntas" (Mónica G.). Otro cliente destacó "la contención humana y la agilidad para manejar los expedientes" en una sucesión que venía trabada (Carlos S.).
5. No te garantiza el resultado
Es la señal más contraintuitiva y la más importante. Un juicio depende de las pruebas, de los plazos y de lo que decida un juez. Si alguien te asegura cómo va a terminar, desconfiá.
¿Un abogado puede prometerte que vas a ganar?
No. En la Provincia de Buenos Aires, el ejercicio de la abogacía está regulado por la Ley 5.177 y por las Normas de Ética Profesional. Su artículo 27 prohíbe asegurar resultados o garantizarlos en un plazo determinado, porque eso puede inducir a error y generar falsas expectativas. Varios colegios de abogados lo recordaron en sus comunicados sobre publicidad profesional de 2025.
Traducido: un abogado puede y debe decirte qué posibilidades ve, qué riesgos hay y cuánto suele demorar un proceso como el tuyo. Lo que no puede hacer es prometerte el final. Si te lo promete, es una señal de alarma, no de confianza.
¿Qué preguntar en la primera consulta?
- ¿Qué opciones tengo y qué riesgos tiene cada una?
- ¿Cuánto puede demorar, aproximadamente, un caso como el mío?
- ¿Cómo y cada cuánto me vas a informar de las novedades?
- ¿Por qué canal te escribo y en cuánto tiempo me respondés?
- ¿Cómo se calculan los honorarios y qué gastos puede haber?
- ¿Quién va a llevar mi caso en el día a día?
Las respuestas te dicen tanto como el currículum.
¿Qué llevar antes de consultar?
Tu DNI y todos los papeles que tengas, ordenados por fecha: contratos, recibos de sueldo, telegramas, cartas documento, cédulas, denuncias, mails y capturas de WhatsApp. Anotá las fechas clave, sobre todo la fecha en que te notificaron algo, porque muchos plazos empiezan a correr desde ahí. Y llevá tus preguntas por escrito: con los nervios, se olvidan.
Si ya recibiste una cédula o una carta documento, no esperes. Consultá cuanto antes.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cambiar de abogado en medio de un juicio?
Sí. Como regla, tenés derecho a elegir quién te representa y a cambiarlo. Conviene hacerlo en orden: pedir la documentación del caso y que el nuevo profesional se presente en el expediente. El trabajo que ya hizo el abogado anterior genera honorarios, así que es un tema para hablar desde el inicio.
¿Sirven las reseñas de Google para elegir abogado?
Sirven como orientación. Leé las que tienen comentario escrito y buscá patrones: qué se repite, qué destacan, qué critican. Un puñado de estrellas sin texto dice poco.
¿Es normal que mi juicio pase meses sin novedades?
Puede serlo: hay etapas que dependen del juzgado, de los peritos o de las notificaciones. Lo que no es normal es que no sepas por qué está quieto.
¿Un buen abogado tiene que conocer de todo?
No. Tiene que saber qué conoce y qué no, y derivarte o asociarse con un colega cuando el tema lo exige.
¿Tenés una consulta? Escribinos por WhatsApp al 11 3408-7400 o completá el formulario de contacto. Atendemos en Quilmes, Conesa 288.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento legal para un caso particular.

