Durante años, cualquier reclamo por una lesión deportiva chocaba contra la misma frase: «sabía a lo que venía». La asunción de riesgos funcionaba como escudo casi automático. El artículo 1719 del Código Civil y Comercial cambió el punto de partida: «la exposición voluntaria por parte de la víctima a una situación de peligro no justifica el hecho dañoso», salvo que constituya un hecho que interrumpa el nexo causal.
Qué quiere decir eso, en criollo
Que entrar a una cancha no es firmar una renuncia. Quien juega al fútbol acepta el riesgo propio del juego: el roce, el choque fortuito, la lesión que ocurre dentro de una disputa normal de la pelota. Eso está dentro de lo que la actividad supone y no genera responsabilidad de nadie.
Lo que no se acepta al entrar a la cancha es todo lo demás: la conducta que excede groseramente las reglas del juego, la instalación en mal estado, la organización que no previó lo previsible.
La distinción práctica no es «hubo lesión, entonces hay responsable». Es más fina: qué pasó, y si eso que pasó forma parte del riesgo propio de la actividad o es otra cosa.
Contra quién se reclama, según cómo ocurrieron los hechos
No hay un responsable único por definición. Hay que mirar el hecho:
- Contra otro participante, cuando la conducta excedió lo que el juego admite. Una infracción es parte del deporte; una agresión no deja de ser una agresión porque haya ocurrido dentro de un campo de juego.
- Contra el club o el titular de la instalación, cuando el daño se explica por el estado de las cosas: un piso, una estructura, una red, una iluminación, un vestuario.
- Contra el organizador del evento, cuando falló la organización: la seguridad, el control de acceso, la ausencia de asistencia médica adecuada para la actividad que se estaba desarrollando.
- Contra un tercero, según las circunstancias del caso.
Y muchas veces son varios a la vez, con distinta participación. Eso se define con prueba, no con intuición.
Dentro y fuera de la competencia
Conviene no perder de vista que el deporte no ocurre solo en el partido. Los entrenamientos, las prácticas de divisiones formativas, las actividades recreativas del club y el uso de las instalaciones por parte de socios generan situaciones distintas, con niveles de exigencia distintos para la institución.
Una lesión de un chico de inferiores durante una práctica no se analiza igual que un choque entre dos profesionales en una final. Cambia el deber de cuidado, cambia la previsibilidad y cambia quién tenía que haber hecho qué.
Lo que se reclama
Según el caso, puede corresponder el reclamo de los gastos médicos y de rehabilitación, la incapacidad sobreviniente cuando queda secuela, el daño moral y —cuando la lesión afecta la actividad de la que la persona vive— la pérdida de chance o el lucro cesante.
Cada caso depende de sus propias circunstancias: cómo ocurrió, qué prueba hay, quién intervino y qué secuela quedó. Nadie serio puede anticipar un resultado sin ver el expediente.
Qué hacer si te pasó
- Atención médica inmediata y documentada. La historia clínica es la prueba más importante que vas a tener, y se construye sola si vas al médico el día que pasó.
- Dejá constancia en la institución: informe del partido, planilla, acta, mail. Que exista un registro con fecha.
- Fotos del lugar, si el estado de la instalación tuvo algo que ver. Se arregla rápido y después no se puede probar.
- Testigos. Nombres y datos de contacto, en el momento. Después nadie se acuerda de nadie.
- Guardá todo: estudios, recetas, comprobantes de gastos, licencias laborales.
Del otro lado: qué debería revisar un club
- El estado real de las instalaciones y su mantenimiento documentado.
- La cobertura de seguros: qué cubre, a quién cubre y con qué límites.
- El protocolo de asistencia médica en entrenamientos y partidos.
- El registro de incidentes, que es lo que le va a permitir defenderse si algún día lo necesita.
En qué te ayudamos desde el estudio
- Reclamos por lesiones sufridas en la práctica deportiva, dentro y fuera de la competencia.
- Defensa de clubes e instituciones frente a reclamos por lesiones.
- Análisis de coberturas de seguro y reclamos a aseguradoras.
Si te lesionaste practicando deporte y tenés dudas sobre si corresponde reclamar, lo primero es ordenar la prueba mientras existe. Primera consulta sin cargo.

