Desde el 27 de agosto de 2026 rige el Decreto 796/2026, que simplifica la homologación de los autos importados: la autoridad argentina acepta ahora un certificado de la agencia vial de los Estados Unidos para acreditar la seguridad del vehículo. El trámite se acorta, pero tus derechos como comprador —la garantía legal y la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor— siguen intactos.
Qué establece el Decreto 796/2026
El decreto se publicó en el Boletín Oficial el 26 de agosto de 2026 y modifica el artículo 28 de la Reglamentación General de la Ley 24.449, aprobada oportunamente por el Decreto 779/95. El punto central es que la autoridad argentina reconoce la denominada "Blue Ribbon Letter" —un documento emitido por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de los Estados Unidos— como documentación válida para acreditar el cumplimiento de las condiciones de seguridad activa y pasiva del vehículo.
En la práctica, un automóvil fabricado bajo las normas técnicas estadounidenses (las Federal Motor Vehicle Safety Standards, o FMVSS) puede homologarse en el país presentando ese certificado, sin necesidad de repetir localmente todo el proceso de acreditación de seguridad. La norma cita expresamente la Ley 24.449 y los Decretos 779/1995 y 50/2019, y entró en vigencia el día siguiente al de su publicación.
Un dato para no perder de vista: el decreto no elimina los controles. La autoridad competente conserva la facultad de fiscalizar los vehículos con posterioridad. La homologación se vuelve más ágil, pero el Estado mantiene sus herramientas de verificación.
Por qué es una novedad relevante
Durante años la homologación fue uno de los cuellos de botella para importar un vehículo particular. Cada modelo debía acreditar el cumplimiento de estándares de seguridad mediante un procedimiento que podía resultar largo y costoso. Al aceptar la certificación de la agencia vial estadounidense, el trámite se acorta y se abre la puerta a una mayor variedad de modelos disponibles para el consumidor argentino. Para muchos compradores esto puede traducirse en más opciones y, potencialmente, en un efecto sobre los precios del mercado.
Qué significa para vos
Si estás pensando en importar un auto o en comprar uno recién ingresado al país, la novedad juega a tu favor en términos de acceso: habrá más modelos y trámites menos engorrosos. Pero conviene tener presente que facilitar la homologación no cambia tus derechos como consumidor. Comprar un vehículo importado sigue implicando revisar con cuidado la documentación, las garantías y la disponibilidad de servicio posventa. La agilidad administrativa no reemplaza la prudencia al momento de firmar.
Qué revisar antes de comprar
1. La homologación a tu nombre. Verificá que la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y toda la documentación de habilitación estén en regla y correctamente asignadas antes de pagar la totalidad del precio.
2. Garantía, repuestos y servicio oficial. Un vehículo fabricado bajo norma estadounidense puede tener particularidades en cuanto a repuestos o cobertura de garantía en el país. Preguntá y dejá todo por escrito.
3. El seguro. Confirmá con tu aseguradora que el modelo importado sea asegurable y bajo qué condiciones, para no llevarte sorpresas después de la compra.
4. Tus derechos ante un defecto. Aunque el auto ingrese con un trámite simplificado, seguís amparado por la Ley 24.240 frente a vicios o defectos. La garantía legal no desaparece por tratarse de un vehículo importado.
Preguntas frecuentes
¿Ahora puedo traer cualquier auto sin control?
No. La norma agiliza un paso del trámite, pero no elimina los controles: la autoridad conserva la facultad de fiscalizar los vehículos con posterioridad. Además siguen vigentes el resto de los requisitos de importación, registración y patentamiento.
Compré un auto importado y aparecieron fallas. ¿Perdí derechos por ser importado?
No. La garantía legal y la protección de la Ley 24.240 se aplican igual, sea el vehículo nacional o importado. Si el auto presenta un vicio o defecto, responde el vendedor y, según el caso, el fabricante o el importador. Documentá el problema, reclamá por escrito y conservá toda la constancia de la operación.
¿Y si tengo un accidente con un vehículo importado bajo esta modalidad?
Los derechos por daños son los mismos que con cualquier otro automóvil. Lo que puede volverse relevante es la cuestión probatoria: la homologación, el estado de seguridad del vehículo y la cobertura del seguro pueden pesar a la hora de reclamar o de defenderte. Por eso conviene tener toda la documentación en regla desde el primer día.
Cuándo conviene consultarlo con un abogado
Antes de firmar, cuando el vendedor no entrega la documentación de homologación o la garantía por escrito; y después de la compra, si aparecen vicios o defectos y el reclamo no prospera por la vía comercial. En el Estudio Di Pietro & Asoc. asesoramos en defensa del consumidor, daños y seguros automotores en Quilmes y la zona sur. Si vas a comprar un auto importado o tenés un conflicto con tu vehículo, consultanos y analizamos tu caso en concreto.
Esta nota es informativa y no reemplaza el asesoramiento legal sobre tu caso particular.

